El diseño sencillo, la inconfundible esfera de fácil lectura, las distintivas manecillas y el famoso segundero rojo han hecho que los relojes Mondaine sean reconocidos en todo el mundo. El ingenio y la simplicidad son los elementos que distinguen y definen un clásico del diseño verdaderamente icónico. Los relojes Mondaine de los Ferrocarriles Oficiales Suizos encarnan estos elementos y ejemplifican con orgullo la excelencia del diseño del siglo XX.