La Virgen de Covadonga suscita desde tiempo inmemorial una apasionada y apasionante devoción que tiene expresiones diversas como las promesas, muy visibles en la famosa Escalera de las promesas que sube hasta la Santa Cueva, o la Novena, un período de nueve días de liturgia, rezos y procesión que culminan cada año el día 8 de setiembre, Festividad de la Virgen de Covadonga y Día de Asturias, y que reúne a miles de fieles y visitantes. Esta emoción identitaria llamada Covadonga ha prendido con fuerza en todas las comunidades asturianas fuera del Principado, y de manera muy visible en los Centros Asturianos del mundo entero: en España, en otros países europeos, en América, Asia, Australia, etc.