La esmeralda es una piedra preciosa muy valorada. Ya en la antigüedad las piedras de color verde, como la malaquita, y la variscita fueron muy apreciadas. La esmeralda une a su color verde especialmente intenso la propiedad de ser transparente o al menos traslúcida, y su mayor brillo al ser pulida. Su nombre, posiblemente persa, significa piedra verde y su tonalidad ha dado nombre al color verde esmeralda.