Estos pendientes de aro con un colgante en forma de lágrima despliegan una silueta elegante que fluye desde el lóbulo en un movimiento continuo, realzada por 32 diamantes naturales con un peso total de 0,51 ct, color G y claridad SI1, cuyos destellos vibrantes enriquecen cada detalle del diseño, mientras que la pieza, elaborada íntegramente en oro blanco de 18 quilates, combina delicadeza y sofisticación para ofrecer un brillo excepcional en cada ángulo.