Propiedades y principios activos Esta planta se puede consumir en casos de reumatismo, afecciones de riñón o hígado, gota y para tratar enfermedades de la piel. Esto es gracias a sus propiedades depurativas, diuréticas y regeneradoras del tejido conjuntivo. Además, el diente de león es capaz de estimular la producción de bilis. El diente de león se trata de una planta capaz de aportarnos una excelente cantidad de vitaminas del grupo C, A y K, así como minerales como el hierro, calcio o potasio. En menos medida, contiene ácido fólico, inulina y vitamina B y E. Nos ofrece también una combinación de antioxidantes y antinflamatorios. Entre algunos de sus beneficios, podemos encontrar los siguientes: Ayuda a regular el metabolismo Controla los niveles de azúcar y de glucosa Estimula a secreción de insulina Es útil para controlar el colesterol Puede regenerar y reparar el hígado Mejora la digestión Alivia el estreñimiento Promueve la regeneración de nuevas células en la piel Eficaz en casos de trastornos renales o vesicales Puede ayudar a combatir la gota ¿Sabías qué? Las hojas del diente de león se pueden consumir en crudo, por ejemplo, en una ensalada. También están disponibles en extractos o cápsulas. Ingredientes Diente de león (Taraxacum officinale). Modo de empleo y advertencias Para realizar infusión: Hervir durante unos instantes una cucharadita sopera de planta por taza de agua. Dejar reposar unos minutos.Colar y endulzar al gusto.Evitar durante el embarazo y la lactancia