Una pieza singular que reinterpreta el mobiliario tradicional con una propuesta contemporánea. Su base formada por anillos redondeados genera un juego visual cautivador, mientras que su generosa superficie superior invita a exhibir velas, libros o pequeños objetos de valor. La madera de mango, noble y resistente, adquiere patinas cálidas que enriquecen cualquier rincón de la casa. Un apoyo discreto que se convierte en protagonista silencioso de la decoración.