Una escultura que captura la elegancia atemporal de la infancia en los brazos del lujo. Con su vestido de hojas entrelazadas y su presencia serena, esta pieza en tonos dorados se convierte en un diálogo entre lo clásico y lo contemporáneo. Cada detalle esculpido revela un mundo de sofisticación y ternura, transformando cualquier rincón en un espacio de contemplación y belleza.