Una escultura que captura la elegancia atemporal de la figura femenina tradicional. Realizada en resina, presenta un acabado en tonos azul profundo con detalles dorados que evocan la pátina del tiempo. Su forma evocadora, con brazos abiertos en actitud de serenidad, transmite una presencia contemplativa que transforma cualquier rincón en un espacio cargado de significado. Los toques de oro envejecido juegan con la luz, creando un diálogo sutil entre lo clásico y lo contemporáneo.