Blevit 8 Cereales con miel es una papilla equilibrada y nutritiva diseñada para bebés a partir de los 6 meses. Su fórmula mejorada combina una selección de 8 cereales (trigo, trigo integral, arroz, maíz, centeno, avena integral, trigo sarraceno, espelta y cebada) con el toque dulce y natural de la miel. Este producto ha sido desarrollado bajo los más estrictos estándares de calidad europeos, superando más de 200 controles de seguridad, para proporcionar los nutrientes esenciales que el lactante necesita en su fase de crecimiento activo, favoreciendo una transición agradable a la alimentación complementaria gracias a su excelente aroma y sabor. Beneficios: Sabor y Aroma Exquisitos: El toque de miel mejora significativamente la aceptación de la papilla por parte del bebé, facilitando la introducción de nuevos alimentos. Nutrición Completa: Enriquecida con 14 vitaminas y minerales que cubren las necesidades nutricionales esenciales para un desarrollo saludable. Refuerzo Inmunitario: Su alto contenido en Hierro y Zinc contribuye al funcionamiento normal de las defensas del bebé. Desarrollo Cognitivo: El aporte de hierro favorece el desarrollo intelectual normal en una etapa clave del aprendizaje. Huesos y Dientes Sanos: Contiene Vitamina D y Calcio, fundamentales para el crecimiento óseo y el correcto mantenimiento de la dentición. Absorción de Hierro: Incluye Vitamina C, que potencia la captación del hierro presente en los cereales por parte del organismo. Salud Digestiva: Contiene Fructooligosacáridos (FOS), fibras que ayudan a mantener el equilibrio de la flora intestinal. Compromiso con el Medio Ambiente: Fórmula sin aceite de palma y presentada en un nuevo envase reciclable para reducir el impacto ecológico. Modo empleo / consejos Añadir de 1 a 2 cucharadas soperas rasas de producto en una o varias de las tomas diarias. Agitar bien hasta obtener una mezcla homogénea. Verter en un plato 200 ml de leche caliente (la que el bebé tome habitualmente) y añadir de 7 a 8 cucharadas soperas rasas (aprox. 30-35 g). Remover cuidadosamente con un tenedor o cuchara hasta conseguir una textura suave, sin grumos y con la consistencia deseada. Administrar inmediatamente después de su preparación. Debido al dulzor natural de la miel, no es necesario añadir azúcar.