Limpia, regula y purifica en profundidad eliminando las impurezas de la piel. Ayuda a proteger la barrera cutánea de la epidermis. Proporciona a la piel una sensación calmante y un aspecto sano y matificado. Su composición con iris florentina, que regula la secreción sebácea. El sulfato de zinc tiene una potente acción astringente, calmante y protectora de la piel. Y el retinol, con propiedades seborreguladoras y antioxidantes. MODO DE EMPLEO: Aplicar en rostro y cuello mañana y noche sobre la piel humedecida realizando movimientos circulares y aclarar con agua tibia.