Con Solare, Freixenet ha logrado embotellar la luz del Mediterráneo. Lo que más me gusta de este aperitivo como sumiller es su equilibrio vibrante. A diferencia de otros aperitivos que pueden resultar pesados por el azúcar o demasiado amargos, Solare apuesta por una frescura cítrica muy nítida y elegante. Es una bebida diseñada para el momento del "tardeo": sofisticada, ligera y con una burbuja fina (si lo combinas con el sparkling adecuado) que limpia el paladar. Es, sin duda, la evolución del spritz hacia un perfil más natural y refrescante. ¿Por qué elegir este vino? Porque es la propuesta de Freixenet para un aperitivo de calidad superior. Por su sabor natural a limón mediterráneo que invita a la segunda copa. Porque es increíblemente versátil para crear combinados frescos y elegantes. Porque en Enbotella sabemos que un buen momento empieza con un gran aperitivo.