Pasadizos tenebrosos, aullidos aterradores, criaturas horrendas... Suena divertido, ¿verdad? O eso fue al menos lo que pensasteis cuando decidisteis entrar en e l Tren Embrujado de una curiosa feria que se había instalado en la ciudad. Pero después de que os subierais a la vagoneta y esta empezara a avanzar por los raíles, la puerta se cerró de golpe detrás vuestro y os topasteis con un extraño acertijo.