Gracias a un ejercicio técnico y documental exhaustivo, pero también a una evocación respetuosa con el rigor. En palabras del Profesor Juan Miguel Sánchez Vigil, autor de prólogo a Sangre en la frente, “en el blanco y negro siempre falta información, y por tanto el mensaje merma. Volvamos a mirar viajando en el tiempo, revisitemos los escenarios y revivamos el conflicto, pero hagámoslo en el imaginario de los colores”.