Último thriller rodado por Alan Ladd para Paramount que, filmado en 1949, estuvo durante dos años retenido por la productora, que no estaba dispuesta a perder el nombre de la estrella en taquilla. Todo ello porque Ladd había manifestado su intención de romper su contrato con la major norteamericana y emprender la aventura a través de su productora independiente, algo que no conseguiría hasta 19