Propiedades y principios activos El propóleo es una sustancia natural resinosa producida por las abejas que lo utilizan para construir sus colmenas. Está formado por resinas, cera, aceites esenciales, polen, minerales, vitaminas, oligoelementos y otros compuestos orgánicos. El propóleo tiene muchísimas propiedades, por ejemplo, es antioxidante, antiinflamatorio, antibacteriano, antifúngico y antimicrobiano. La composición del propóleo puede variar según la ubicación de las abejas y a los árboles y flores a los que tiene acceso. Es un estimulante del sistema inmunitario, antiséptico y antibacteriano, ideal para afecciones bucales y de las vías respiratorias, cicatrizante y antiinflamatorio. En infecciones bucales, caries y garganta es recomendado gracias por su acción antiséptica y bactericida, todas estas propiedades son atribuidas a la presencia de flavonoides. El propóleo se ha usado tradicionalmente para disminuir la duración de un resfriado común y otras infecciones de las vías respiratorias superiores ya que es un gran antibiótico natural. ¿Sabías qué? Hace miles de años, las civilizaciones antiguas utilizaban propóleos por sus propiedades medicinales. Los griegos lo usaban para tratar los abscesos. Los asirios lo ponen en heridas y tumores para combatir infecciones y ayudar en el proceso de curación. Los egipcios lo usaban para embalsamar momias. Ingredientes Extracto natural de Propolis al 20% en Propilenglicol. Debido a sus componentes naturales pueden aparecer diferencias de color, aroma y concentración entre distintos lotes de este producto. Modo de empleo y advertencias Debido a su fuerte sabor se recomienda diluir en productos de sabor intenso como el zumo de naranja. Adultos: 1 ml (aproximadamente 25 gotas) de dos a tres veces al día. Niños: 7 gotas de dos a tres veces al día.