Este reloj de pared es una obra de arte que fusiona la calidez del pino con la elegancia del cristal. Su diseño blanco, junto con los detalles intrincados del mecanismo visible, ofrece un toque industrial chic, ideal para cualquier espacio. Las agujas negras se deslizan suavemente, marcando cada instante con precisión. Perfecto para quienes buscan un punto focal que combine funcionalidad con estilo atemporal.