El secreto se basa en la combinación de la durabilidad del acero y la ligereza del duraluminio. Esta aleación de aluminio se caracteriza por su enorme resistencia y estanqueidad, así como por su bajo peso. La resistencia a la tracción es unas 11 veces superior a la del aluminio puro. Al endurecerse, el duraluminio alcanza casi la resistencia del acero. El resultado es un menor peso y una mayor durabilidad. Los orificios fresados en la parte inferior de los dientes del piñón garantizan una autolimpieza óptima. Estos orificios fresados garantizan que la suciedad no pueda acumularse entre los dientes y que la cadena y el piñón no se desgasten tan rápidamente.